Artículo de Larken Rose

Traducción de Francesc Garcia-Gonzalo (original inglés aquí)


Quienes alaban el “capitalismo” y quienes lo condenan rara vez hablan de lo mismo. Por ello, sus discusiones pueden sonar así:

Deberías guardar tu dinero en un banco

No gracias, no quiero que el primero en sentarse en el banco se lleve mi dinero.

argumentCuando se discute sin definir claramente los términos empleados, la conversación se suele convertir en un lío absurdo. Y cuando se tienen distintas ideas sobre lo que significa una palabra, a menudo se acaba discutiendo sobre semántica y nunca se llegan a debatir ideas y conceptos.

Así que, antes de entrar en materia, explicaré qué suelen entender por “capitalismo” sus defensores y detractores.

Capitalismo Bueno

En el buen sentido (el que yo aprendí), “capitalismo” describe la interacción humana (en el ámbito económico, donde las personas intercambian bienes y servicios unos con otros) en ausencia de interferencias “gubernamentales”. En este sentido, “capitalismo” es sinónimo de “libre mercado”, es decir, de interacciones voluntarias entre personas. Bajo esa definición, el “capitalismo” puro implica que el “gobierno” no posee nada y sólo los individuos pueden tener propiedad.

commerceEn realidad, dado que todo “gobierno” controla el comercio por la fuerza en mayor o menor medida (vía “impuestos” y “regulaciones”), entonces el “capitalismo” puro requiere que no exista ninguna clase dirigente. Asimismo, bajo esta definición de “capitalismo”, el término “anarcocapitalismo” es redundante, pues significa literalmente: “una sociedad sin clase dirigente (anarco) … en la que el comercio ocurre sin interferencia de una clase dirigente (capitalismo)”.

Capitalismo Malo

Cuando los anti-“capitalistas” explican lo que ellos entienden por este término, sus descripciones son a veces vagas e inespecíficas, y más emocionales que intelectuales. Suelen mencionar la concentración de riqueza: grandes monopolios controlados por los “super-ricos”, quienes apenas trabajan pero obtienen enormes beneficios “explotando” a los “trabajadores”. A esto se le llama a veces “esclavitud salarial”, sustentada en la idea de que para muchos la única alternativa es trabajar para un empleador o morirse de hambre, lo cual refleja un sistema involuntario, injusto e ilegítimo.

Es obvio que ambas definiciones son drásticamente distintas, tanto en lo general como en lo especiífico.

bad_capitalismEl primer conflicto obvio entre ambas visiones del “capitalismo” es que la intolerable situación que describen los “anti-capitalistas”, en la medida en que existe, es causada íntegramente por el poder “gubernamental” (incluso si ese poder lo controlan grandes corporaciones para su propio beneficio). ¿Por qué no puede la gente simplemente instalarse en un a pedazo de tierra desocupado y sin usar y construir allí su casa, granja, comunidad o lo que sea? Porque hace tiempo el “gobierno” decretó, sin más, ser el propietario de enormes extensiones de tierra: “Hmmm, este continente se ve bonito. Lo declaramos nuestro”.

Cualquiera que ahora intente irse a vivir a esas tierras (ya sean éstas aún del “gobierno” o de alguien a quien el “gobierno” se las dió o vendió) será considerado un intruso y desalojado forzosamente por agentes armados del Estado. Y aunque alguien logre convencer al Estado de que es el dueño de un terreno, varios entes estatales exigirán entonces alquiler (“impuestos de propiedad”) de todo quien resida dentro de su territorio político, y expulsarán por la fuerza a quienes no paguen esos tributos. En esencia, esto significa que el “gobierno” todavía es dueño de toda la tierra, porque ellos así lo decretaron.

fed_facadeObviamente, nada de esto encaja con la definición de “capitalismo” como sistema de comercio en el que no existe la interferencia “gubernamental”. Lo que los “anti-capitalistas” llaman “capitalismo”, los “pro-capitalistas” lo llaman “capitalismo estatal” (lo cual es un tanto oximorónico) o “fascismo corporativo” (donde fascismo implica mezcla de industria y Estado). Los “anti-capitalistas” condenan la situación actual de Estados Unidos como un ejemplo de lo malo que es el “capitalismo”. Mientrastanto, los defensores del buen “capitalismo” (comercio sin interferencia de una clase dominante) argumentan que la situación actual en nada se asemeja a un mercado libre, y poco o nada tiene que ver con el verdadero capitalismo. Y es que el Estado interfiere con la economía y la controla de innumerables maneras: mediante regulación, impuestos, monopolios protegidos, malas prácticas bancarias, etcétera.

capitalism_vs_communismAsí pues, los defensores y los detractores del “capitalismo” se pasan la vida discutiendo porque no hablan de lo mismo. ¿Cómo van a llegar a un acuerdo sobre si el capitalismo es bueno o malo si ni siquiera pueden ponerse de acuerdo sobre el significado de la palabra? Sin embargo, más allá de la semántica subyacen algunos puntos importantes. Tanto entre pro- como anti-capitalistas, la mayoría parece estar de acuerdo en que lo opuesto al capitalismo es el comunismo (término sobre cuyo significado también hay un cierto debate).

En los próximos artículos de esta serie abordaré varios desacuerdos básicos entre “capitalistas” y “comunistas”, incluyendo:

1 – Propiedad colectiva versus privada (de la tierra, recursos, productos,…).
2 – Si el dinero, en sí mismo, es bueno o malo.
3 – Si la jerarquía y la “desigualdad” de rentas son inherentemente malas.
4 – Y finalmente, si los comunistas realmente creen lo que dicen creer.

(…así que estad atentos a la Parte 2)